Este mes de julio nos recuerda al extraordinario escritor checo Franz Kafka nacido el 3 de julio de 1883. Cursó estudios de Derecho en Universidad de Praga y a parte del alemán, dominaba el checo, francés, latín, griego y hebreo.
La fuerza de su obra fue tan importante que el término Kafkiano se aplica a situaciones sociales, angustiosas o grotescas o a su similar tratamiento en otras literaturas. Su estilo muestra con naturalidad fantasía y realidad. Entre sus obras se destacan: La Metamorfosis, El proceso, que fue llevada al cine, El castillo, Un artista del hambre, etc.
En lo familiar padeció el asesinato de 3 hermanas en los campos de concentración nazi.
Estando en Berlín en 1923 da un paseo con su enamorada Dora Diamant por una plaza. Un día ahí encuentra una niña llorando desconsoladamente. Kafka le pregunta qué le pasa y la niña le contesta que perdió su muñeca. De inmediato él comienza a inventar una historia para explicarle qué sucedió: «Tu muñeca se fue de viaje. Cómo lo sabes? Porque me escribió una carta que mañana te la traigo» Kafka se va directo a su casa y escribe una carta. Al día siguiente va al parque con la carta, la niña lo está esperando y como aún no sabe leer, Kafka se la lee en voz alta. La carta dice que la muñeca tuvo que alejarse por unos días y le promete que le escribirá todos los días. Kafka mantuvo el compromiso durante 3 semanas, cada día escribió las cartas imaginarias de la querida muñeca y se las entregó a la niña. La niña se consoló y al cabo de 3 semanas Kafka le regaló una muñeca y adujo que estaba diferente por el viaje.
Muchos años más tarde, ya mujer la niña, que conservó con cariño la muñeca, encontró en una parte de ella algo escondido, una hojita doblada que decía escrito por Kafka: «Cada cosa que amas es muy probable que la pierdas pero al final, el amor volverá de forma diferente»
Este relato veraz es del escritor Jordi Sierra: «Kafka y la muñeca»
En el año siguiente de esta vivencia, murió muy joven Kafka de tuberculosis.
Contrariando su deseo de que sus manuscritos inéditos fuesen destruidos a su muerte el escritor austriaco Max Brod – su amigo y biógrafo- los publicó posteriormente.
Franz Kafka 3.7.1883 – 3.6.1924
29/Jul/2019
Por Psic. Raquel Burstein, para CCIU